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Colaboradores

LA SCALA DI SETA
DE GIOACHINO ROSSINI

LIBRETTO DE GIUSEPPE MARIA FOPPA
DIRECCION MUSICAL - CARLOS DAVID JAIMES
REGIE - CECILIA ELIAS
ESCENOGRAFIA - RODRIGO GONZALEZ CARRILLO
BUENOS AIRES LIRICA
TEATRO PICADERO

Como parte de una temporada muy atípica, y presumiblemente muy influida por la escasez de recursos financieros, BUENOS AIRES LIRICA exhumó esta raramente representada obra temprana del maestro de Pesaro, escrita cuando tenía apenas 20 años (es su quinta Opera) pero ya en plena posesión de los recursos técnicos que lo llevarían meses más tarde a producir operas de la enjundia de TANCREDI o AURELIANO EN PALMIRA.
Es una obra agradable de ver, con un argumento muy endeble, y una música de no demasiado vuelo pero muy simpática al oído, especialmente en su parte orquestal a la cual se reservan las mejores melodías.
La versión es de calidad, con una excelente dirección musical que valoriza el trabajo de un muy buen con junto orquestal, apoyado ( aquí los cantantes más bien acompañan a la orquesta, que al revés como es lo habitual en el género ) por un sólido trabajo de equipo de un elenco sin fisuras en el que se lucen las dos sopranos COSTANZA DIAZ FALU en el papel más exigido de la obra, ya que canta casi todo el tiempo y GUADUALPUE MAIORINO , el tenor SEBASTIAN RUSSO que se muestra muy a sus anchas cantando este papel de tenor ligero que parece mucho más adecuado a su voz que el repertorio que por fuerza de la circunstancias ha venido cultivando recientemente, los barítonos LUIS LOAIZA ISLER en una muy logrado composición cómica y sobretodo SERGIO CARLEVARIS en una excelente creación y un correcto pero algo sobreactuado PATRICIO OLIVERA, todos ellos bajo la dirección escénica muy inspirada y de buen gusto de CECILIA ELIAS.
La sala del TEATRO PICADERO, felizmente recuperada de las ruinas a las que la redujo un famoso atentado, tiene una muy activa programación que deja disponibles sólo las noches de los lunes para este espectáculo, del cual se celebrarán varias funciones más. Parecería ser a priori por sus dimensiones el ámbito ideal para una obra menor como esta, pero tiene el problema insoluble de la falta de foso orquestal, que aquí llevó a la solución heroica de sacrificar más de la mitad del escenario para ubicar a la reducida orquesta, reservando para los cantantes sólo uno de los extremos del mismo. Esto que fue soslayado con gran habilidad por la regie, tuvo la desfavorable consecuencia de hace que más o menos un 25% de las localidades, ubicadas en el costado derecho de la sala, tengan una muy limitada visión y audición de la obra, que hubieran justificado una advertencia previa a quienes adquiriesen tales localidades y hasta un precio sustancialmente menor.

LUIS G BAIETTI
EXCLUSIVO PARA OPERA IN THE WORLD

JULIO CESAR
DE GEORG FRIEDRICH HÄNDEL

LIBRETTO DE NICOLA FRANCISCO HAYM
BASADO EN UN LIBRETTO ORIGINAL DE GIACOMO BUSSANI

DIRECCIÓN MUSICAL –MARTIN HASELBÖCK
DIRECCIÓN ESCÉNICA- PABLO MARITANO
ESCENOGRAFÍA E ILUMINACIÓN –ENRIQUE BORDOLINI
VESTUARIO – SOFIA DI NUNCIO
COREOGRAFÍA- CARLOS TRUNSKY
OERQUESTA ESTABLE DEL TEATRO
TEATRO COLON

Estrenada en 1724 en Londres, Giulio Cesare fue un inmediato suceso de público. Impactaron entonces como ahora la nobleza y belleza de su orquestación y de sus partes cantadas y la fuerza dramática del texto.
Sin embargo la opera, como todas las otras operas serias del autor cayó en el olvido durante todo el siglo19 y buen aparte del 20 hasta que algunos estudiosos  la reflotaron y comenzó a representarse con creciente frecuencia, siendo hoy la más representada de las operas del autor y del período.
La mayor dificultad para representarla ha derivado del hecho de que tres de sus papeles fueron compuestos para ser cantados por castrados, que obviamente no existen más en el mundo contemporáneo, probándose varias salidas desde la sustitución por mezzosopranos y contraltos o algunas más arriesgadas  que hicieron de Julio Cesar un barítono. Este problema ha sido superado desde la aparición en abundancia de contratenores que asumieron con bastante aproximación al original los papeles atribuidos a los castrati.
El Teatro Colón ha reunido para esta reposición un elenco de primera como difícilmente volveremos a ver en el resto de la temporada.
En primer lugar el excelente director musical austríaco MARTIN HASELBÖCK que presentó una versión admirable, plena de sutilezas con una actuación formidable de la Orquesta del Colón, en una auténtica tarde de gloria.
El argentino FRANCO FAGIOLI, con justicia considerado uno de los mayores contratenores del momento  cantando en los mejores Teatros del mundo, dio una verdadera clase de estilo, abrumando con su extensa voz, el prodigio de su técnica  y su fuerza expresiva en una actuación memorable. Una agradable sorpresa la soprano norteamericana AMANDA MAJESKI con una de las más luminosas voces de soprano lírica que se han oído en este escenario, y con una técnica vocal impecable que le permitió descollar en la ornamentación.
Su aria final del segundo acto fue uno de los grandes momentos de la tarde.
El Contratenor JAKE ARDITTI deslumbró con su bellísimo timbre vocal, manejado con una espectacular técnica y puesto al servicio de una apasionada interpretación con momentos de gran impacto dramático.
No menos brillante e impactante dramáticamente hablando la poderosa interpretación de ADRIANA MATRANGELO- Junto con Arditti protagonizaron al final del primer acto un dúo que fue uno de los grandes momentos de la opera y de la Temporada.
HERNAN ITURRALDE impecable como siempre, mostró total adecuación al estilo musical de la obra y una interpretación sobria y poderosa a la vez.
MARIANO GLADIC lució su bonito timbre vocal y su estampa en el papel más breve y menos comprometido de la obra.
FLAVIO OLIVER, estupendo contratenor y MARTIN ORO lucieron impecable técnica y estilo, si bien interpretativamente fueron bastante perjudicados por la concepción escénica.
Julio Cesar no es una Opera fácil de representar, con sus 4,30 horas de duración y su estilo que bien poco se adapta a la personalidad del público de estos días, que no soportaría por ejemplo una representación integral de MACBETH de SHAKESPEARE  o alguno de los otros grandes textos clásicos porque está habituado principalmente por la TV a espectáculos más agiles, de más rápida resolución.
Por otra parte el estilo mismo de la obra, donde la acción avanza durante los recitativos y se detiene en las arias, algunas de las cuales no demasiado conectadas con el hilo argumental, y las arias en sí mismas que usualmente se limitan a una breve frase repetida ad inifinitum, no ayuda y puede producir tedio por su estatismo.
PABLO MARITANO se propuso precisamente evitar este tedio y haciendo uso de todos sus conocimientos teatrales que no son pocos, montó una suerte de comedia musical moderna en tono de farsa que solo en muy contadas ocasiones dejó paso al drama.
Hubo así los clásicos soldados en uniforme de batalla (que parecen obligatorios en las Régies modernas, porque están en todas) camareras (no todas mujeres) en ropas menores y hasta desnudándose casi por completo en escena  y un contratenor que sale de la bañera en ropas menores luciendo un torso atlético, y algo más..
Debo confesar que a diferencia de lo que me ocurrió las otras 3 veces que vi la obra en otros montajes no  tuve un solo momento de aburrimiento, y que reí casi constantemente con las ocurrencias festivas de la puesta ejecutadas con entusiasmo por el elenco. Y el público pareció adorarlo también, por lo que sería ser un amargado decir que esto poco tuvo que ver con Händel.

Luis Baietti

NORMA

OPERA DE VINCENZO BELLINI CON LIBRETTO DE FELIPE ROMANI, INSPIRADO EN UNA OBRA DE SOUMET Y BELMONTET
DIRECCION MUSICAL: HERNAN SANCHEZ ARTEAGA
DIRECCION ESCENICA: FEDERICA SANGUINETTI
ESCENOIGRAFIA: MARCELO SALVIOLI
ILUMINACION: RUBEN CONDE
JUVENTUS LIRICA EN EL TEATRO AVENIDA

Pocos Teatros Públicos o Privados se animan a abrir una Temporada con “Norma” y que el título siguiente sea “Turandot”. Sorprendió Juventus Lírica cuando anunció su temporada, sobre todo con la carencia de Bel- canto y títulos tradicionales de opera italiana que presenta el Teatro Colón en los últimos años. Además, Juventus siempre se ha caracterizado por darles lugar a jóvenes cantantes y ambos títulos son de extrema dificultad.
Sin embargo logró salvar este primer paso con buen nivel y solo esperamos que se repita o mejore en el próximo “Turandot”.
Monserrat Maldonado (soprano paraguaya, siendo esta la tercera ópera que canta), brindo una notable “Norma”. Luego de un dubitativo “Casta Diva” fue creciendo con el correr de la función mostrando una voz de hermoso timbre, gran facilidad para matizar, pianísimos espléndidos acompañados por un poco habitual fiato, notable temperamento y condiciones de actriz. Tal vez una voz con algo más de cuerpo hubiera enriquecido su versión, pero como debutante en el rol y con su poca experiencia su trabajo fue sobresaliente.
Darío Sayegh como Pollione mejoró el nivel de sus últimas presentaciones, creíble como actor, solamente es de lamentar la presión que ejerce en las notas agudas. Su voz mantiene un bello timbre de tenor spinto y no tuvo problemas de afinación como le escuchamos en los últimos tiempos. Sería excelente que trate de superar los problemas técnicos, ya que su material lo amerita.
Nidia Palacios, a quien vi, en el mismo rol hace ya muchos años en la Opera de Kassel, sigue mostrando una voz de hermoso timbre, excelente línea de canto, su sector grave es más notable ahora y continúan brillantes sus coloraturas. Su voz ensambla muy bien con la de Maldonado, brindando dos excelentes dúos.
Carlos Esquivel, a quien le hemos visto notables funciones no estaba bien de voz y no creo justo hacer comentarios.
Muy buena Clotilde por parte de Maria Goso y correcto el resto del elenco.
El Maestro Sánchez Arteaga brindó una excelente versión, la orquesta rindió en forma impecable. Solo fue notable lo vertiginoso de sus tiempos en el comienzo de la obra, pero se fueron adecuando con el correr de la misma. Fue notable el equilibrio entre foso y orquesta, nunca la orquesta tapó a los cantantes. De la misma forma fue notable el desempeño del Coro masculino.
Sobre la dirección escénica de Florencia Sanguinetti se puede hablar horas o no decir NADA…..Con independencia del gusto personal fue un trabajo totalmente fallido. No se tuvo en cuenta facilitarles nada a los cantantes, con una escenografía donde tenían que hacer equilibrio. Algo básico en un regisseur, poner a una bailarina, distrayendo la escena, mientras el tenor canta su aria, un vestuario imposible de entender, etc, etc. Tampoco ayudó la iluminación, dejando, por momentos, totalmente a oscuras a los principales cantantes. Pero creo que su peor defecto fue el final, donde fuera de todo efecto, solo una leve luz roja anuncia el drama, quitándole toda la fuerza al mismo. Solo se puede anotar como algo a su favor la precisa marcación actoral.
Pero “Norma” puede resistir esto y mucho más. Por su maravillosa música, por la belleza de las partes cantadas, es un placer, aunque sea solo escucharla.
Felicito a Juventus por animarse y lograr, desde lo musical, una muy buena función.

Dr. Alberto Leal

EL BARBERO DE SEVILLA

OPERA DE GIOACHINO ROSSINI
LIBRETTO DE CESARE STERBINI BASADO EN LA OBRA TEATRAL DE BEAUMARCHAIS
DIRECCION MUSICAL JAVIER MAS
DIRECCION ESCENICA GONZALO BERDES
MONTAJE ESCENICO NICOLAS ARANIZ
VESTUARIO MIGUEL ALEJANDRO FLORES
ENSEMBLE LIRICO ORQUESTAL EN EL PALACIO LA ARGENTINA

Pocas veces Luis y yo coincidimos en la misma función, dado que en general procuramos turnarnos para poder cubrir los dos repartos cuando existen. En esta oportunidad como los dos teníamos sumo interés en ver el espectáculo fuimos a la misma función y como tanto en el intervalo como en el final de la función pudimos constatar que , tal como nos viene ocurriendo desde antes inclusive de conocernos y de trabajar juntos, coincidimos en un 99% en la opinión sobre lo que hemos visto, he decidido que tal como hiciéramos con otro espectáculo hace unos meses escribiéramos la crítica entre los dos , razón por la cual nuestras firmas aparecen al pie de la página en forma con junta.

ALBERTO LEAL.

El ENSEMBLE LIRICO ORQUESTAL sufrió un duro golpe cuando a principios de este año y con la programación ya diagramada recibió la noticia de que el AUDITORIO DE BELGRANO que era su sede estable in pectore no presentaría más espectáculos líricos dedicándose a otros géneros musicales. Como son gente de dar lucha y tienen un firme propósito de continuar con su tarea decidieron enfrentar el problema dando un paso adelante en su campaña por divulgar la Opera y es así que este año proyectan y presentar los títulos de su programación no sólo en la Capital sino también en algunos Teatros de la Provincia, donde para su sorpresa han encontrado algunos Teatros bellísimos y sub utilizados, como por ejemplo el COLISEO DE LOMAS DE ZAMORA
En el caso de la Capital es indisimulable que no hay una sala del porte del Auditorio que pueda recibir este tipo de espectáculos, pero han encontrado una solución muy interesante reflotando el TEATRO del PALACIO ARGENTINA, una sala que es en sí un espectáculo arquitectónico digno de ser visto, y en una ubicación estratégica en pleno centro de la ciudad (RIOBAMBA Y CORRIENTES, a una cuadra de CALLAO Y CORRIENTES). Construida para ser sede de conciertos de cámara tiene una acústica envidiable y si bien no tiene foso orquestal (tampoco lo tenía el Auditorio) como el escenario es alto, se puede ubicar la orquesta a nivel de la platea suprimiendo las primeras filas sin perjudicar la visual de los espectadores. Por ahora las principales limitaciones son los recursos técnicos, escenográficos y el tamaño del escenario en sí, factores que pueden ir mejorando si la CIA. Se afianza en el lugar, porque los propietarios de la sala quieren tornarla un lugar activo para todo tipo de espectáculos teatrales hablados y cantados y hasta podrían realizar obras de arquitectura para ampliar el tamaño del escenario, que en este momento es comparable al del TEATRO ROMA.
Los desafíos existen también como oportunidad para demostrar talento y el primer elogio de la noche corresponde al inteligente director teatral que supo obviar las limitaciones de la sala y por momentos hasta usarlas en propio beneficio, marcando una acción envolvente donde nunca se sabe por dónde van a entrar o salir los cantantes y el coro, o donde uno de los cantantes puede en algún momento cantar abrazado al director de orquesta, con gran efecto cómico.
El diseño de los movimientos de los actores por otra parte fue impecable y sirvió ampliamente a las exigencias de la obra, que es una obra jocosa es verdad, pero teñida de romanticismo en diversas escenas. Contó para ello con un elenco donde todos resultaron muy buenos actores, lo cual no puede ser casual y es más bien evidencia de que tuvieron toda la orientación y la provocación requeridas para dar el máximo de sí mismos.
La dirección musical por su parte fue descollante. Ya desde el preludio se notó que íbamos a escuchar una gran versión con el sonido equilibrado de los instrumentos y la delicadeza del fraseo orquestal, fundamentalmente de las cuerdas digno de orquestas de otro porte y nivel.
La preparación musical de los cantantes y del coro fue impecable. No hubo ni zozobras ni incertezas aún cuando en muchos momentos se requiere a los cantantes cantar a espaldas del director, o en plena sala rodeados de los espectadores.. Y pese a ello no se notó una sola vacilación, una sola entrada a destiempo. Todo lo cual habla de una preparación de nivel absoluto de seriedad.
En el elenco hay que comenzar por elogiar a la soprano NATALIA QUIROGA ROMERO, una Rosina que podría lucirse en cualquier escenario del mundo. Tiene una voz de timbre oscuro de absoluta belleza, dotada de un volumen importante, con facilidad para remontarse a la estratósfera aguda , colocando deslumbrantes stacatti, pero además dotada de un inusual registro grave, que está anunciando la futura soprano lirica o dramática de agilidad que con certeza llegará a ser.
Cerrando los ojos ya podemos imaginarla cantando papeles de más peso dramático y vocal como inmediatamente LUCIA y a medio plazo ANNA BOLENA. Natalia hace tiempo que viene haciéndose notar, habiendo cantado una excelente Gilda y una impactante Violetta, siempre en el off. Llama la atención y habla mal de los programadores de los Teatros oficiales que aún no la hayan descubierto, especialmente cuando no existen tantas candidatas para su repertorio con dotes tan importantes. Seguro que pronto estará cantando algún papel importante en Rosario donde parecen tener el olfato más afinado que en Buenos Aires, como lo hicieron con Livieri en Traviata y ahora con Maldonado en Boheme. Es además muy buena actriz y por si fuera poco una mujer bonita, que hizo muy buena pareja con su tenor del día que también tiene lo suyo en el rubro estético visual.
MATIAS TOMASETTO fue un Almaviva impecable, con una bellísima voz lírica, buena resolución de la coloratura, agudos seguros y fáciles, al que le falta para alcanzar la perfección lograr una mayor uniformidad del color vocal entre el centro y el agudo. Es además un comediante consumado que divirtió en todas las escenas cómicas pero supo también proyectar con intensidad el romanticismo de su hombre enamorado. Es además un atleta, lo cual fue puesto a prueba por la regie que en una escena le exigió saltar, colocarse de pies para arriba apoyado en las manos y permanecer varios minutos en la posición, con gran efecto cómico.
LUCIANO MIOTTO cantaba Fígaro por primera vez en su carrera de 20 años cantando este repertorio de Rossini y Donizetti principalmente. Sorprendió su voz de un volumen, una firmeza y una amplitud en el registro agudo que no habíamos sospechado en sus actuaciones anteriores orientadas al repertorio del bajo buffo. Aquí sonó como un muy respetable barítono, totalmente en control de la difícil parte del Fígaro que es bastante exigente con el registro agudo, y volvió mucho más explicable que haya sido elegido para cubrir las funciones de LUCIA en el TEATRO ARGENTINO, que está actualmente ensayando, convirtiéndolo además en el futuro inmediato a candidato viable para toda una serie de roles que no pensábamos pudiese aspirar a cantar.. En lo actoral, siempre muy desenvuelto en escena, diríamos que pagó tributo a los años cantando papeles bufos, excediéndose notoriamente en la vis cómica. A medida que se vaya habituando a su nuevo personaje le irá agregando las dosis necesarias de sobriedad que seguramente enriquecerán su labor. No lo ayudó por cierto una espantosa peluca que no debieron colocarle.
LEONARDO BONNA fue un efectivo Dr. Bartolo, más en el segundo acto que en el primero, donde se notó mucho el esfuerzo escénico y vocal por dar la edad del personaje , especialmente en el aria A UN DOTTOR…que no produjo el impacto habitual.
GUSTAVO VITA es un fantástico actor, con un intencionado decir tanto en los recitativos como en el canto. Vocalmente impecable pareció en el primer acto ser más un bajo barítono que el bajo que pide la parte, con sus notas agudas muy claras. Pero en el segundo acto produjo impacto colocando un par de graves no previstos por la partitura en SONO GIALLO COME UN MORTO, llevándonos a la conclusión de que se trata realmente de un bajo muy bien dotado vocalmente, que por razones de su edad no ha producido todavía el color oscuro que estamos habituados a oír en la parte.
Notable, un lujo vocal y escénico, con una voz sorprendentemente importante MILAGROS SEIJO como Berta.
Muy buen Fiorello de ROBERT WOHMANN
ES EN SUMA UNA VERSION MUY DISFRUTABLE QUE NO ES RECOMENDABLE PERDERSE. LAS PROXIMAS FUNCIOENS TODAS EN DOMINGOS SERAN LOS DIAS 21 Y 28 DE MAYO Y 4 DE JUNIO

ALBERTO LEAL
LUIS G BAIETTI

DAS LIEBESVERBOT, DE RICHARD WAGNER, CON LIBRETO DEL AUTOR.

DIRECCIÓN MUSICAL OLIVER VON DOHNANYI
DIRECCION ESCENICA – KASPER HOTTEN REPUESTA POR BARBARA LLUCH
ESCENEGROFIA Y VESTUARIO – STEFFEN AARFING
CORO Y ORQUESTA ESTABLES DEL TEATRO COLON

Hay un raro paralelismo entre los dos mayores autores de Opera Clásica, dos grandes genios que comenzaron sus carreras experimentando con la comedia, luego se concentraron y maduraron produciendo grandes textos dramáticos y al final de sus carreras volvieron nuevamente a la comedia produciendo dos obras maestras consagradas por la crítica pero que nunca acabaron de caer totalmente en el gusto de los públicos, que siguieron aferrándose a sus dramas.
Wagner compuso DAS LIEBESVERBOT a los 21/23 años y es su tercera tentativa de producción escénica. Es obvio que no se podía esperar que se tratara de una obra maestra o un prodigio de madurez. Peo es un claro anticipo de lo que será el genio del autor que nos legará con el correr del tiempo varios de los títulos más notables de la historia de la opera
Es un título atípico en su producción, no sólo por tratarse de una comedia sino por el estilo netamente italiano adoptado, un estilo que se emparenta con el de los grandes maestros italianos que a la sazón eran el furor de los públicos de opera: Bellini, Donizetti Rossini (y yo diría que por ejemplo el final del primer acto se asemeja tanto a los finales de Rossini, que está al borde del plagio)
Trabajando dentro de eta modalidad, Wagner evidencia una gran creatividad melódica que anticipa sus logros posteriores, y una tendencia que luego ratificará a valorizar mucho el acompañamiento orquestal.
La obra , que puede leerse en una clave revolucionaria ( y muchos lo han hecho ) en la medida en que ataca la hipocresía de las costumbres sexuales de la época, no va muy hondo en este camino y funciona como un mero divertimento que se torna agradable por la riqueza melódica.
Creo que el Colón hizo muy bien en presentarnos este texto que nos permite conocer los primeros pasos en la carrera creativa de un gran genio, al par que tomar contacto con una obra que si bien está lejos de ser una obra maestra es una obra que se ve con agrado y que si bien no es mejor tampoco es tan inferior a otras obras de este estilo que se representan con cierta frecuencia.
Lo que es menos elogiable es que sea esta la única ópera de Wagner que veremos este año, continuando con la dieta espartana a que estamos sometidos en la materia y que ha hecho que varios de los mejores títulos del autor haga siglos que no se representan.
Con total lógica, dado que es una Opera que con certezas no será repetida en el futuro próximo, el Teatro se ahorró los costos de crear una puesta propia que después iría a parar a algún depósito de objetos olvidados, y haya recurrido a una puesta del TEATRO REAL DE MADRID.
El vestuario es muy bueno, manteniendo una clara ambigüedad de época que le cae bien a la concepción escénica, y la escenografía si bien pobre y no demasiado agradable a la vista, es funcional y permite la representación sin hiatos de las diversas escenas, manteniendo el ritmo teatral.
La concepción actoral fue adecuadamente leve y divertida, jugando con los anacronismos (el uso constante de los celulares) y tuvo dos puntos altos en la obertura ilustrada con un telón de boca con el retrato de Wagner que gesticula reaccionado a la música, y en la escena del carnaval magníficamente interpretada con el concurso del cuerpo de baile masculino en una divertida y ágil coreografía.
En el elenco un arrasador triunfo de la soprano noruega LISE DAVIDSEN una soprano lírico-dramática que ha estado inclusive cantando partes de mezzo, poseedora de un timbre vocal de absoluta belleza, un volumen vocal importante y una gran extensión. Es además una muy buena actriz y una bella mujer. Hemos tenido el honor de verla en el albor de lo que con certeza será una gran carrera internacional y ojalá que las autoridades del Colón hayan tenido la inteligencia da aprovechar su presencia en el país para asegurarse su regreso en la próxima temporada antes de que la fama la torne inalcanzable para nuestro presupuesto. Quedé soñando en oírla como SENTA, ELISABETH, ELSA y otros papeles de su cuerda.
A su lado un siempre estupendo HERNAN ITURRALDE logra una gran composición de su antihéroe Friedrich, el personaje más complejo de la obra, servido además con una excelente línea de canto y un magnífico, delicado y sensible CARLOS ULLAN como el primer libertino que cae bajo el peso de la ley del gobernante. Deliciosa MARISU PAVON como Mariana con un alto punto en el aria de la escena final donde despliega bellos pianísimos.
Me parecieron correctos MARIA HINOJOSA, PETER LODAHL Y CHRISTIAN HUBNER pero a mi entender ninguno de los 3 justificó su contratación postergando a cantantes locales con méritos similares. Y fueron muy correctas las actuaciones de SERGIO SPINA, FERNANDO CHALABE, NORBERTO MARCOS, EMILIANO BULACIOS.
Al frente de todo, la estupenda batuta de OLIVER VON DOHNANYI que nos retrotrae a la época en que frecuentaban las temporadas del Colón los más grandes directores en actividad, alrededor de los cuales se centraba toda la concepción del espectáculo…
Registro que en la única función extraordinaria , a la cual infelizmente no pude ir los papeles principales fueron cantados por JACQUELINE LIVIERI (Davidsen ), GUSTAVO GIBERT (Iturralde ), IVAN MAIER ( Ullan ), PABLO POLLITZER (Lodahl ), MONICA FERRACANI ( Hinojosa )acerca de cuyas interpretaciones escuché muy buenas opiniones de gente calificada para opinar.

Luis Baietti

TEATRO EL CÍRCULO DE ROSARIO
SUOR ANGELICA- I PAGLIACCI

DIRECCION MUSICAL –CARLOS VIEU
DIRECCION ESCENICA – RUBEN MARTINEZ
CORO DE LA OPERA DE ROSARIO
ORQUESTA SINFONICA PROVINCIAL DE ROSARIO
MARTES 11-4-17

Pocos teatros de nuestro medio tienen la cualidad, demostrada en estos últimos años por el Teatro El Circulo, de generar excelentes funciones eligiendo títulos convocantes, y lo más importante, los artistas más idóneos para cada tarea. Sería importante que otros teatros de nuestro país tomen su ejemplo. Artistas de primer nivel que en el Teatro Colón son generalmente marginados a segundos elencos, resultando la mayoría de veces mejor que el primero, ya que los elementos importados son de un nivel notablemente inferior. Seguramente existe una causa pero prefiero no saberlo….ni imaginarlo.
En esta ocasión se presentó un doble programa, no habitual, Suor Angélica y I Pagliacci. Dos obras de hondo dramatismo que funcionaron muy bien juntas.
La dirección musical corrió por cuenta del Maestro Carlos Vieu, en lo personal el mejor director de la actualidad radicado en nuestro país. Brindó dos vibrantes versiones, totalmente en estilo y con los tiempos adecuados. Fue correctamente complementado por la orquesta, con algunos titubeos en Sour Angélica pero, tanto Director como Orquesta se sintieron a sus anchas en I Pagliacci.
Estrella indiscutida de la doble velada fue el tenor Enrique Folger. Su voz se ha tornado más oscura, su volumen imponente en un Teatro como el Círculo, cantó con total seguridad, actuó como el más experimentado de los actores. Pocos tenores en el mundo pueden brindar un Canio con la belleza de su voz, su línea de canto y su notable temperamento. BRAVO! Y más que merecida la ovación que recibió. Sigo preguntándome porque un cantante de sus quilates sigue en nuestro país cuando los tenores que son contratados por el Colón no llegan ni de lejos a su nivel y que cubre además un repertorio de Wagner a Puccini, siempre con la misma excelencia.
Más que una grata sorpresa fue la Sour Angélica de Paula Almenares. Es evidente que la soprano está volcándose a roles más pesados y creo que es el momento justo. Más que gratamente impresionado quedé con su excelente Sour Angélica. Su voz, ahora más oscura, con libertad total en toda su extensión, notables graves en la primera parte de la obra y contundentes agudos en el final, proyectó una genuina y fuerte emoción. Y como siempre una modélica línea de canto. Un excelente trabajo. Difícil de entender que no figure en la temporada del Colón ni del Argentino.
No logró mantener el mismo nivel en la Nedda de I Pagliacci. Su voz sonó cansada, con menos peso. Siempre fue correcta en lo vocal y actuó con el desenfado necesario, pero distó de llegar al notable nivel de Suor Angélica. Y es casi lógico que luego de su entrega en el primer título, tanto vocal como emotiva, fuera muy difícil mantener un nivel similar.
Leonardo López Linares, volvió a mostrar su hermosa voz de barítono, su impecable línea de canto y sus grandes adelantos con actor. Gran trabajo.
Anabella Carnevali, mostró el habitual terciopelo de su timbre, su impactante volumen, pero no me cerró como personaje. Tal vez no fue favorecida por su espléndida figura y el excelente vestuario, en gamas de verdes, que la aleja de la imagen de la edad y la época de La Zia Principessa. Algo más de maldad era absolutamente requerida. Siempre será un placer verla y escucharla pero creo que tiene que trabajar más su personaje, por momentos ausente de la escena, aquí no se si se debió a la marcación del Director de Escena. Pero su voz y su temperamento reclaman importantes roles en nuestro querido Colón.
Ismael Barrile brindó un correcto Silvio, bien actuado y correctamente cantado.
Marcela Novero y Graciela Mozzoni se lucieron en el grupo de hermanas.
Daniel Gómez López – como Beppe – lució una línea de canto errática, buen actor, pero necesita trabajar más en lo vocal. Sus respiraciones constantes cortando las frases no fueron realmente agradables.
Correcto el amplio elenco de hermanas en Suor Angélica y buen trabajo de ambos coros.
Notable el vestuario de Ramiro Sorrequieta y Liza Tanoni, salvo el espléndido vestido de la Zia Principessa, hermoso de ver pero fuera de contexto.
Simple pero efectiva la escenografía de Jorge A. Fernández.
Debo confesar que luego de ver su “Barbero” en el Argentino de La Plata no tenía confianza en la puesta de Rubén Martinez. Pero fue un error. Aquí siguió con total fidelidad el argumento de ambas óperas, con dos pequeños y acertados guiños en ambos finales. Volvió a la versión original restituyendo al barítono la frase “LA COMMEDIA E FINITA” y un inesperado final en Suor Angélica. Un trabajo de excelencia, con muy buena marcación de los cantantes y un notable fluir de ambos dramas. Bravo. Y espero sea considerado para otras puestas.
En suma, una excelente versión de este doble programa que solo es de lamentar que haya podido ser vista solamente en Rosario.
Felicitaciones a todas los que fueron parte de esta lograda jornada lírica.

Dr. Alberto Leal

LA ARLESIANA

OPERA DE FRANCESCO CILEA – LIBRETTO DE B ASADO EN LA OBRA HOMONIMA DE ALPHONSE DAUDET, POR SU VEZ BASADA EN UN CUENTO DEL MISMO AUTOR.
DIRECCIÓN MUSICAL: Jorge Lhez
DIRECCIÓN ESCENICA: Boris
ESCENOGRAFÍA: Zacaria Gianni
VESTUARIO: Maria Vucetich
LUCES: Oscar Morali
MAQUILLAJE: Amalia Repetto
ORQUESTA SINFONICA MUNICIPAL DE AVELLANEDA 
CORO DEL INSTITUTO DE MUSICA DE AVELLANEDA
TEATRO ROMA –AVELLANEDA

LA ARLESIANA fue estrenada en Milán en 1897 con Caruso como protagonista masculino y luego reestrenada en 1898 1910 y 1937 (esta vez con un preludio incorporado)
Fue la tercera obra de CILEA, 5 años anteriores a ADRIANA LECOUVREUR, que tenía a la sazón 31 años y que habría de retirarse de la actividad de compositor poco tiempo después a los 41 años, 40 años antes de su fallecimiento en 1950.
Mucho tiene que haber tenido que ver con esta decisión de llamarse a silencio mantenida hasta el final de su vida, el fracaso rotundo de su quinta y última Opera GLORIA pese a haber contado con la dirección de ARTURO TOSCANINI.
Cilea no ha sido un compositor de suceso. Sólo ADRIANA lo ha conocido, y aun así no es de las óperas más representadas del repertorio y a menudo lo es porque es un excelente vehículo para una diva por las características dramáticas del personaje título pero también por las características vocales que se adecuan a una soprano que ha comenzado a no tener la extensión vocal de antaño, pero que continúa soberana en línea de canto y posee los pianísimos que son absolutamente imprescindibles para encararlo con suceso.
En cuanto a LA ARLESIANA en primer lugar nunca llegó a ser representada en BUENOS AIRES por lo que estas presentaciones en el ROMA constituyen el estreno nacional de la Opera. Hubo un intento de representarla en 1957 pero naufragó cuando un conflicto gremial interrumpió la temporada del Teatro Colón. Hay que reconocerle entonces a Boris la iniciativa de acercarnos a ese título desconocido para todos los espectadores y poder apreciarlo, eligiendo además la fecha con gran sentido de la oportunidad ya que en estos días se estuvo representando en el Colón la obra más conocida del Maestro, ADRIANA LECOUVREEUR.
A la ARLESIANA se la conoce fundamentalmente por la grabación en Long play de FERRUCCIO TAGLIAVINI Y PIA TASSINARI y por la popularidad de sus dos arias E LA SOLITA STORIA Y ESSER MADRE E UN INFERNO que con frecuencia aparecen en los recitales y hasta en los concursos. Pero LA ARLESIANA es mucho más que eso y diría inclusive que las dos arias no son representativas del resto de la Opera, ya que prima en ellas una sutileza expresiva que no se hace presente en las restantes escenas, o por lo menos no en todas.
La música de LA ARLESIANA es violenta, intensa, por momentos brutal y se apoya en una vibrante, intensa orquestación que en muchos momentos se transforma en un desafío para quienes están en el palco escénico y deben traspasar ese muro sonoro para llegar al público.
Es por eso que LA ARLESIANA sólo funciona con un elenco de grandes voces, y aquí radica el segundo gran mérito de B ORIS que es el de haber seleccionado un elenco solista a la altura de las dificultades, por lo menos para una sala y una orquesta de las dimensiones aquí utilizadas.
Gran trabajo de MARIA LUJAN MIRABELLI en el difícil papel de la mezzo. Dramáticamente jugada y poniendo en escena todo lo que tiene hasta transformarse por momentos en un verdadero vocal expresivo, hizo a un lado toda cautela, cantó a viva voz apoyando los graves con gran efecto auditivo y dramático y emitiendo a viva voz las notas agudas despreocupándose por una vez de controlar la tendencia a la tirantez en el extremo agudo propia de las mezzos dramáticas como ella. Colocó además seductores pianísimos, luciendo particularmente el registro del centro-agudo que es la zona donde la cantante posee un timbre más grato al oído.
A su lado PAUL GONZALEZ en una excelente actuación lució una importante voz de barítono con un generoso volumen y buena extensión, amén de una buena interpretación actoral en un papel que es algo menos complicado que los otros papeles principales por sufrir una evolución dramática menor a la de ellos.
LAURA POLVERINI, que continúa luciendo y sonando como una jovencita como si el tiempo no pasara para ella (hay quien la acusa de haber firmado el pacto de Fausto) estuvo deliciosa como la jovencita enamorada, y vocalmente sacó a lucir el nuevo peso que ha adquirido su voz especialmente en la zona central, imponiéndose en los conjuntos y la clásica seguridad de su registro agudo, utilizado con gran ventaja en los finales de los concertantes. Otra gran actuación.
MARIANO GLADIC volvió a impactar con su bellamente timbrado registro baritonal, exhibiendo además un importante volumen vocal y una intensa actuación actoral en el papel siempre gratificante del malo de la historia, que el cantante dibujó con verdadera fruición. Un par de agudos algo exigidos no afearon este logro.
GERMAN POLON lució una voz interesante en las pocas líneas que sobre el final canta.
Lo de NAZARETH AUFE es cercano a la heroicidad. Poseedor de una generosa voz de tenor lírico ha venido encarando con frecuencia estos papeles que exigen por momentos claramente un spinto y los ha encarado con coraje, entereza y determinación obteniendo un resultado en general mucho más que satisfactorio en el muy exigido registro agudo y luciéndose ampliamente en el resto, como durante el aria E LA SOLITA STORIA DEL PASTOR cantada con gran belleza y emotividad, justificando de antemano la sonora ovación conque fue premiada. Como actor Aufe tiene sus limitaciones (recuerda por momentos al LOPEZ MANZITTI de los años iniciales de su carrera) y no fue muy favorecido por el vestuario que debió tener más en cuenta sus características personales, pero logró una actuación que nunca bajó de lo acertado y en muchos momentos alcanzó lo brillante.
BORIS por una vez se dedicó a servir al libretto que tenía delante en lugar de reescribirlo y mostró todo lo buen director que podría ser si persistiera en esta línea. Logró un gran trabajo en la dirección actoral tanto del coro como de los solistas, algunos de los cuales llegaron a cumbres expresivas en relación a sus propias carreras.
Contó con una buena escenografía, todo un lujo para el Roma, que supo entre otras cosas utilizar inteligentemente la pared posterior de ladrillo de la sala.
Gran trabajo de JORGE LHEZ que muy apropiadamente dejó de lado toda cautela sonora e impulsó a su orquesta a ejecutar la partitura a sangre y fuego seguro de contar en escena con buenas voces capaces de proyectarse más allá de esta barrera sonora.
Razonable desempeño del coro (me parecieron dudosas de afinación algunas notas agudas del coro femenino) y muy buena actuación de la orquesta.
En suma una excelente oportunidad de conocer este texto muy poco representado, en una versión que lo valoriza.

Luis Baietti

UN NÚMERO LIMITADÍSMO de LA CORTE DE FARAON

“OPERETA BIBLICA “DE VICENTE LLEÓ CON LIBRETTO DE GUILLERMO PERRIN Y MIGUEL DE PALACIOS

CORO Y ORQUESTA ESTABLES DEL TEATRO ARGENTINO DE LA PLATGA
DIRECCION MUSICAL –EZEQUIEL FAUTARIO
DCIRECION DEL CORO HERNAN SANCHEZ DE ARTEAGA
DIRECCION ESCENICA Y ADAPTACION CARLOS IAQUINTA
ESCENOGRAFIA E ILUMINACION RAUL BONGIORNO
VESTUARIO- FERNANDO FERRIGNO
COREOGRAFIA SIBILA MIATELLO
TEATRO ARGENTINO DE LA PLATA EN EL COLISEO PODESTA

Parece mentira que un texto que ya anda por los 107 años de edad exhiba tamaña frescura y, convenientemente remozado en algunos parlamentos incorporando referencias a la vida actual, continúe provocando hilaridad.
La base, claro está, continúa siendo el bello drama de Verdi en Egipto, tomado muy para la chacota por los libretistas. Baste decir que el Radamés de esta obra, que comienza por llamarse PUTIFAR, un nombre que de por sí se las trae, regresa de su triunfal campaña con una amputación muy íntima y muy lesiva para su honor viril que sólo sus asistentes conocen. Ajeno a su tragedia privada, el Faraón le ha reservado como premio una virgen de opulentas formas y muy dispuesta por cierto a dejar de serlo, para que la tome en matrimonio. La noche de bodas se torna interminable con el héroe dando largas al asunto para evitar ponerse en evidencia, contando su hazañas para progresivo aburrimiento y enojo de su cada vez más ansiosa esposa, y parte al alba para nuevas maniobras. Esta procura entonces aplacar sus deseos con un apuesto y joven esclavo judío que su marido le ha regalado y que ella y su confidente han visto accidentalmente desnudo mientras huía, y que por cierto no padece para nada de las limitaciones de armamento de que sufre el General. Pero no existe la dicha completa. El joven es tan casto como ella, pero a diferencia de ella quiere mantenerse en ese estado. Acosado, despojado de su capa y reducido a vestir unos modestísimos calzoncillos, y temiendo ceder a la tentación huye despavorido del cuarto de su ama, que irritada por este segundo rechazo en una sola noche, lo acusa de intento de violación y pide que sea ejecutado. Esto lo lleva frente a la _Reina que al ver el apuesto joven en paños menores tiene la misma idea que la reclamante, con lo cual el pobre joven pasa a ser acosado por dos mujeres que lo aprietan, lo manosean y tiran cada una de ellas para su lado con riesgo de partirlo en dos, hasta que consigue huir y luego de una serie de aventuras que no voy a contar en detalle acaba cayendo en el favor del FARAON y nombrado VICE REY DE EGIPTO con una descomunal ceremonia de coronación que cierra la obra.
El Teatro Argentino la tuvo como título de cierre de su temporada 2016 hasta que faltando poco para la primera función y con los ensayos ya avanzados hubo marcha atrás para acelerar las reformas en la sala y se dijo que inauguraría la temporada de este año, algo que entró en colisión con la continuidad de las reformas y con la decisión de inaugurar la temporada con un súper título moderno más acorde con los planes de la Dirección para el Teatro. Cuando ya parecía que los esfuerzos y el gasto realizado para esta empresa sería destinado a algún cesto de desperdicios, se obtuvo este premio consuelo a todas luces insuficiente de poder presentar la obra un numero limitadísimo de veces en el segundo Teatro de la Ciudad, con hermosas instalaciones y que no se entiende por qué no es utilizado con mayor frecuencia, pero en dos días consecutivos y laborables para peor.
Así el Teatro, que en más de una oportunidad ha destinado su sala mayor a títulos modernos que son veneno en las boleterías y de los cuales se ofrecieron numerosas funciones a salas semivacías, se dio el lujo de representar esta obra de cuño bien popular en sólo dos funciones, siendo seguro que si hicieran el doble continuarían agotando localidades máxime cuando los comentarios de todos los asistentes comiencen a generar un poderoso boca a boca. Hubo además un pobrísimo trabajo de divulgación previa que cuando la hubo fue más bien encarada por los participantes que por la Oficina de Prensa del Teatro, y la falta de difusión en Buenos Aires amen de la carencia del servicio de ómnibus, daría la impresión que alguien apostó al fracaso y por cierto no le ha ido bien.
Desde el punto de vista artístico la versión contó con escenografías muy inteligentes y divertidas, que hicieron un generoso uso de los anacronismos con referencias al mundo actual, con algunos abundantes chistes políticos hechos -dicho sea de paso -sin embanderarse por uno u otro de los sectores políticos en actividad y que tuvo su simbólico comienzo con el cartel FARAON CUMPLE, PUTIFAR DIGNIFICA que presidió la marcha triunfal inicial.
Se sumó a ello un vistoso vestuario, con momentos de gran sensualidad y en general muy bonito de ver, con destaque para los vestidos azules de las bailarinas del chotis en el segundo acto.
La regie en general estuvo muy bien inspirada y sacó gran partido de las condiciones actorales de los integrantes del elenco varios de los cuales tuvieron desempeños notables.
En lo musical el coro tuvo una excelente noche con un bello y bien ensamblado sonido, y la orquesta en general acompañó con un buen desempeño una vez superadas ciertas vacilaciones durante el preludio.
En el plano solista hubo dos grandes voces y dos grandes desempeños actorales: el de SEBASTIAN SORRARAIN nada sorprendente por cierto, con un desopilante punto en la escena de la noche de bodas y el descubrimiento- que fue el comentario unánime de la platea -del joven tenor del coro estable SANTIAGO MARTINEZ que simplemente lo tuvo todo para ser el CASTO JOSE ideal. Una bellísima voz de tenor para comenzar. Simpatía natural y gran capacidad actoral (sus contraescenas fueron hilarantes), desenvoltura y desfachatez para pasarse toda la obra al borde del desnudo y encima de ello una apariencia física que hizo muy entendible las pasiones que despertó el personaje entre las sopranos. Receptor de la mayor ovación de la noche, se lo vio avergonzarse con semejante retribución del público, en una espontánea reacción de humildad. Esperamos oír hablar mucho de él en el futuro.
ALBERTO JAUREGUI LORDA hizo valer su autoridad escénica y su volumen vocal para dar autoridad al Faraón que en algunos pasajes sonó demasiado exigido, algo que también le ocurrió a la importante voz de LEONARDO PALMA como Supremo Sacerdote. Con excepción de la Reina todo el elenco femenino cantó con un reducidísimo volumen que las tornó inaudibles buena parte del tiempo haciendo que algunas escenas perdieran parte de su gracia por no llegar a percibirse qué es exactamente lo que cantaban. Como se trata mayormente de cantantes que han demostrado su solvencia vocal en títulos bien más comprometidos, pienso que es meramente un problema de ajustes que no sería imposible resolver. La Reina sonó algo estridente en el primer acto pero se superó en el segundo y exhibió en ambos muy buena capacidad actoral, especialmente en las contraescenas.
GRACIELA ODDONE logró una excelente composición de su frustrada novia logrando algunos momentos de gran comicidad.
A riesgo de aburrir vuelvo a manifestar mi descontento con la escasa cantidad de funciones de un espectáculo que seguramente llenaría salas si le diera la oportunidad y que debería viajar dentro de la Provincia y quizás también a la Capital para sacar mejor partido a una inversión que no debe haber sido pequeña-
Pienso además que la presentación en la Sala del Argentino con sus mejores equipos técnicos posibilitaría corregir la principal limitación del espectáculo que es su lentitud provocada por las extensas pausas entre cuadro y cuadro para cambiar los decorados, que se intentó amenizar introduciendo dos personajes esperpénticos que hacen de dos periodistas con aspecto de travestis y que protagonizaron diálogos demasiado extensos que enlentecieron la acción y con un tipo de comicidad más directa que la de la obra, con chistes que no siempre dieron en el blanco. Con estas interpolaciones la obra se extendió por unas dos horas largas, cuando en la época de oro de la zarzuela era presentada en doble programa con otra zarzuela corta (generalmente LAS LEANDRAS )
ALELUYA ¡!!! El público tiene todos los motivos para festejar esta Corte no sólo por la calidad del espectáculo sino por la vuelta de la zarzuela que prácticamente ha desaparecido de la cartelera bonaerense que ha dejado caer en el olvido un género que tenía muchos aficionados y que en sus mejores tiempos proporcionó espectáculos de gran calidad, permitiendo además la maduración de las condiciones escénicas de muchos cantantes jóvenes nacionales.

LUIS BAIETTI

ADRIANA LECOUVREUR

Opera de Francesco Cilea. Nueva producción escénica. Teatro Colón.

DIRECCION MUSICAL: MARIO PERUSSO
DIRECCION ESCENICA: ANIBAL LAPIZ
ESCENOGRAFIA: CHRISTIAN PREGO
VESTUARIO: ANIBAL LAPIZ
CORO Y ORQUESTA ESTABLE DEL TEATRO COLON

Iluminación: Rubén Conde.
Coreografía: Lidia Segni.
Elenco:
Sabrina Cirera* (Adriana), /
Gustavo López Manzitti* (Maurizio),
Guadalupe Barrientos* (Princesa de Bouillon),
Omar Carrión* (Michonnet),
Lucas Debevec Mayer* (Príncipe de Bouillon),
Iván Maier* (Abate de Chazeuil),
Oriana Favaro (Jouvenot),
Florencia Machado (Dangeville),
Patricio Oliveira (Poisson),
Fernando Grassi (Quinault),
Sebastián Russo (Mayordomo).
Orquesta y Coro Estables del Teatro Colón.
Director del Coro Estable: Miguel Martínez.

Estrenada en el Teatro Lírico de Milán, el 6 de noviembre de 1902 con la participación de Enrico Caruso, fue siempre un vehículo para las más grandes sopranos de cada época. Desde Claudia Muzio, pasando por  Leyla Gencer, Virginia Zeani, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi , Renata Scotto, Raina Kabaivanska, Mirella Freni y Joan Sutherland. En la actualidad Angela Gheorghiu (cuya cancelación en la actual producción era, en lo personal, algo sabido de antemano. Sus medios actuales no se adaptan para una obra que requiere medios importantes, potencia dramática para las partes recitadas y facilidad para apianar, sumado a un teatro de las dimensiones del Colón).
Adrienne Lecouvreur fue en realidad una famosa actriz francesa y tuvo amoríos con Mauricio, Conde de Sajonia. Pero el argumento mezcla realidad y fantasía, logrando una interesante trama. A través de los años la partidura original sufrió cortes importantes, pero la obra mantiene su encanto a pesar de algunas incoherencias argumentales. O acaso Il Trovatore tiene alguna coherencia argumental? Las obras se deben analizar como un todo y allí Adriana sale airosa con espléndidos momentos musicales y vocales. Aunque, como hemos dicho, es un vehículo para grandes divos y en especial para notables divas, la versión presentada por el Colón – en este reparto alternativo – no los tuvo, pero si excelentes cantantes que lograron una versión de notable interés.
Sabrina Cirera, finalmente en el lugar que le corresponde debido a sus condiciones, cantó una notable Adriana. No es naturalmente una diva, pero si una buena actriz que supo dar una muy buena resolución a cada una de sus escenas. Con una voz de buen volumen, notable línea de canto y gran facilidad para emitir impecables y hermosos pianísimos (absolutamente imprescindibles para esta obra), su Adriana conmovió y no dudo que debe abrir una nueva etapa para su carrera.
Guadalupe Barrientos como la Princesa de Bouillon, fue un volcán en erupción en escena. Desde el comienzo mostró un temperamento ideal para el rol, notable dotes de actriz y gran volumen. Debido a la falta de equilibrio entre foso y escenario, fue muy difícil escuchar sus graves en su aria inicial, perjudicada además por la serie de cortinados que bajaban en ese momento. Y es curioso de entender como el Maestro Lápiz, con su gran experiencia, no logró notar que distraían el momento más importante de la mezzo .De todas formas su trabajo fue notable, bordeando la excelencia y que solo necesita trabajar algo más en su registro grave. Bravo!
Gustavo López Manzitti es un tenor todo terreno. Siempre musical, con prefecta afinación y excelente línea de canto. Trazó un Mauricio absolutamente creíble, moviéndose libremente en escena. Su timbre sigue sonando algo velado, como si su colocación se emita desde atrás. Creo que ya es su técnica y no admite a esta altura modificaciones. Pero es siempre infalible técnicamente.. Sin dudas con un timbre más presente y con más armónicos tendría una gran carrera internacional. De todas formas siempre es un gusto verlo y oírlo por la seguridad de su canto y el hecho de no producir el menor stress en la audiencia debido su seguridad musical.
Omar Carrión generó un Michonnet totalmente creíble, con momentos absolutamente conmovedores. Por momentos fue también perjudicado por el volumen de la orquesta.
Lucas Debevec Mayer lució presencia escénica y una voz acorde.
Iván Maier, tal vez el trabajo más impecable del elenco, contó y actuó con total seguridad. Muy suelto como actor y siempre preciso vocalmente. Aunque puede abarcar un repertorio más amplio, es como volver a ver a un grande como Nino Falzetti. Gran trabajo.
Correcto el resto del elenco.
El Maestro Mario Perusso a quien siempre admiré en sus versiones del verismo y especialmente en Puccini, logró que la orquesta le respondiera con total corrección, pero pocas veces se logró balancear el foso con el escenario, tapando frecuentemente las voces de los cantantes.
El Maestro Aníbal Lápiz es sin dudas el mejor vestuarista de nuestro medio. Su dupla con el maestro Oswald lograron puestas inolvidables. Aquí, desempeñando ambos roles mostró lujo y una puesta totalmente en época, que el título no admite otra forma. De todas maneras con una puesta más aliviada, con menos tules y telas todo el tiempo invadiendo el escenario, el drama hubiera ganad en intensidad. Generalmente menos es más.
Valoro su trabajo como el de Christian Prego (habitual asistente del Maestro Oswald), pero no dudo que un menor detallismo y un escenario más despejado hubiera favorecido a esta esperada Adriana. Seguramente muchos de los habitúes estarán muy contentos con esta puesta, a la que llaman “una puesta a nivel del Colón”, pero las épocas van generando cambios en todos los teatros del mundo y aquí poco se vio.
Buena versión de una hermosa ópera.

Dr. Alberto Leal

ADRIANA LECOUVREUR

ELENCO DE LAS FUNCIONES DE ABONO

Al menos en esta oportunidad y pese a la defección de la diva internacional originalmente escalada, no se dio algo que se ha venido dando con demasiada frecuencia en el Colón de los tiempos que corren, de que el elenco nacional que hace las extraordinarias supere por lejos en calidad al de las funciones de abono. Los dos elencos fueron bastante parejos en rendimiento, con ventajas parciales para uno o para otro.
La gran figura de la noche fue NADIA KRASTEVA, portadora de una arrolladora voz de mezzo con impresionantes grave de pecho y un temperamento proporcional a ella. Habitué de Teatros como la Opera de Viena, el Met o la Opera de San Francisco hizo acordar las añoradas épocas en que los elencos del Colón se nutrían de grandes figuras del mundo, Es evidente que la contratación de Krasteva respondió a la intención de suministrarle una rival electrizante a la diva importada si hubiera venido y hubiera estado en buenas condiciones vocales, algo de lo que muchos dudan. Nadia seguramente no sabe el peligro que corrió teniendo a GUADALUPE BARRIENTOS en el otro elenco pisándole los talones.
VIRGINIA TOLA asumió el poco deseable compromiso de sustituir a la figura en torno de la cual se había publicitado el evento y vendido las entradas, y hay que decir que salió con la frente bien en alto, anotándose un claro triunfo. Sus sólidas condiciones vocales, que han crecido en volumen y extensión hicieron de ella una Adriana impecable, a la que sólo me hubiera
gustado oírle más pianísimos (que sí los tuvo Cirera).
Parece además haber controlado bien la tendencia a la estridencia en las notas agudas y una cierta propensión al vibrato que sólo aparecieron en contados momentos.
Su desempeño escénico fue notable y evidenció la experiencia y el aplomo que ha venido conquistando a través de su creciente participación en puestas de Teatros europeos aunque por ahora no sean los de primerísimo nivel como el Covent Garden o la Opera de Viena pero que incluyen teatros importantes como el TEATRO REAL, MASSIMO DE PALERMO, OPERA DE ROMA ARENA DE VERONA. _Dio muy bien el aire de gran diva que domina la escena, se la vio bellísima además y dio buena cuenta de las escenas dramáticas aunque no haya resultado totalmente conmovedora en la escena final.
El tenor LEONARDO CAIMI es un valor joven en etapa ascendente, portador de un bellísimo timbre, muy buena figura y presencia escénica, un volumen vocal razonable y una manera un tanto peculiar de llegar a las notas agudas que las hace sonar en algunos momentos como de sospechosa afinación.
ALESSANDRO CORBELLI es un veterano bajo buffo con una gran carrera detrás de sí.-Tuvo un absoluto dominio de la parte, más allá de que la voz exhibe hoy en día serias limitaciones en la zona aguda que tiende a destimbrarse.
FERNANDO RADO fue previsiblemente un lujo visual y vocal y SERGIO SPINA reiteró su gran capacidad para las partes de tenor característico.
Todos del primero al último sufrieron en muchos momentos con la competencia sonora de la orquesta tocando a un volumen que recuerda la anécdota de Strauss en el ensayo general de ELEKTRA (o fue SALOME ¿?): TOQUEN MAS ALTO QUE TODAVIA PUEDO OIR A LA SOPRANO..

Luis Baietti

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